
El SAU es una plataforma que estará alojada en la intranet UBB, y que nace de los objetivos estratégicos del Plan de Fortalecimiento, del Plan de Desarrollo General 2020-2029 y del Modelo Educativo, además de las necesidades detectadas por el Programa de Acompañamiento Estudiantil, PAE.
Con la presencia del vicerrector académico, Dr. Sergio Vargas Tejeda, la directora de docencia, Grecia Avilés Gavilán y el jefe de la unidad de aseguramiento de la calidad, Dr. Pedro Campos Soto, el equipo del Programa presentó el Sistema de Acompañamiento Universal, SAU, para el registro de actividades, de gestión de alertas y seguimiento del avance académico de estudiantes desde primer año.
Según indicó la directora de Docencia, se trata de un trabajo articulado entre profesionales PAE en conjunto con la Dirección de Informática y otras unidades, como DARCA, y que es necesario instalar en la universidad. “El SAU tiene un objetivo claro, que es alcanzar el Nivel 3 en los criterios de calidad, lo que implica el uso de información para ajustar políticas y mecanismos de mejora continua”.
En detalle, el profesional de monitoreo, Mauricio Alfaro Jofré, presentó tres menús o cajas que componen el SAU y que permiten al equipo PAE construir la trayectoria de cada estudiante: la primera, llamada de Gestión Operativa, para ingresar actividades y cuantificar el quehacer, por ejemplo de programas como PACE o PIESDI; la segunda, de Alerta, registra al avance académico, notas, créditos y asistencia a clases para realizar acompañamientos oportunos, optimizar el tiempo y evitar la sobreintervención; y la tercera, de Indicadores, visualiza cómo se van comportando los datos para la toma de decisiones.
Según indicó el profesional, “se puede caracterizar y analizar la trayectoria del estudiante contribuyendo a los indicadores, a la permanencia, retención y a la disminución de la brecha de ingreso y egreso con información centralizada”.
En la presentación, el vicerrector académico, Dr. Sergio Vargas Tejeda, destacó el trabajo realizado para la construcción de esta plataforma institucional y subrayó la necesidad de hacer partícipes a las direcciones de escuelas y al cuerpo docente, además de ir evaluando el impacto de las decisiones que se pueden tomar, pensando en los indicadores institucionales y en el próximo proceso de acreditación. “Las notas cargadas en el sistema y el libro de clases son fundamentales, además de la información que las y los gestores ingresen, ya que así se pueden levantar estas alertas y determinar estrategias de acompañamiento”.



